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¿Realmente mejora tu habilidad al subir FPS en juegos competitivos?

Los videojuegos son un medio de entretenimiento que muchas personas han convertido en un entorno competitivo. Algunos de los títulos presentes con este formato pueden llegar a tener requisitos extremadamente altos a nivel de habilidad para alcanzar los rangos más altos. Pero lo que muchas personas no conocen está en cómo afecta el hardware a los diferentes juegos, ya que los FPS en un juego competitivo realmente importan.

Existen muchos tipos de juegos distintos en el mercado, entre ellos podemos encontrar aquellos que presentan un sistema PvP, también denominado como JcJ (jugador contra jugador). Este tipo de género se centra en enfrentar a una serie de jugadores entre sí para demostrar cuál de todos es el mejor, lo que genera un ambiente extremadamente competitivo en ciertas ocasiones. Por este mismo motivo conocer cuáles son las ventajas que un usuario puede llegar a conseguir frente a otro por aspectos como el hardware es algo que resulta extremadamente importante, ya que es el único factor a tener en cuenta que puede proporcionar una ligera ventaja frente al resto de jugadores.

Monitor gaming Samsung Odyssey de última generación con una tasa de refresco de 500Hz, diseñado específicamente para eliminar el desenfoque de movimiento en juegos competitivos de alta velocidad.
Monitores con tasas de refresco superiores a 240Hz, como este modelo de 500Hz, son la herramienta fundamental para que los FPS generados por la GPU se traduzcan en una ventaja visual real. Fuente: Samsung Display Press.

Pero lo más importante a tener en cuenta está en que al igual que sucede con otros deportes, la habilidad de cada usuario en eSports y otro tipo de juegos competitivos tiene que ver con su comprensión sobre el juego así como la propia práctica, aunque tener un hardware específico puede mejorar las capacidades de un usuario, esto no sirve de nada sin la práctica.

 

El rendimiento puede marcar la diferencia, pero todo depende de tu pantalla

Una de las discusiones que llevamos viendo desde hace tiempo en el ámbito competitivo está en cómo afecta el hardware de cada jugador a su habilidad. Si bien es cierto que no tiene una implicación directa (no por tener un ordenador mejor vas a desarrollar una habilidad superior), si que puede afectar en ciertas situaciones. El primer ejemplo que encontramos está en la estabilidad que ofrece cada título, un hardware que permite ejecutar un juego sin ningún tipo de problema que cause bloqueos o stuttering en la imagen implica que el usuario tendrá una ventaja sobre aquellas personas a las que les sucede.

Pero además de esto también tenemos el caso de tener más FPS de los que un juego pide para funcionar de manera estable que actualmente se considera como estándar a partir de los 60. En juegos tipo shooter tanto la frecuencia de actualización de pantalla como los FPS que alcanza el título pueden ayudar a una persona a mejorar su tiempo de reacción, ya que afecta directamente a la fluidez de lo que sucede en pantalla, para ello es necesario tener un monitor con la capacidad de ofrecer los mismos hercios que cuadros tiene el juego.

Esto no es algo que únicamente encontramos en juegos de este tipo, hay otros títulos que se centran en un sistema de combate distinto a los que realmente afecta cuántos cuadros adicionales tiene el jugador. Títulos como Black Desert presentan una mejora en la velocidad de las animaciones que permite hacer más daño en un plazo de tiempo inferior, algo que en un juego competitivo da una clara ventaja. El hecho de que las animaciones estén ligadas a los FPS no es nada nuevo en la industria, algunas desarrolladoras como Fromsoftware optan por mantener la tasa estándar en sus títulos para evitar problemas de que puedan afectar a la jugabilidad.

 

¿Cuál es la mayor diferencia en el aumento de FPS y hercios?

Entrando en detalle sobre los cambios que más se notan a la hora de mejorar el rendimiento y la fluidez de la imagen en un juego encontramos que es algo subjetivo, hay personas que indican cómo son capaces de notar la diferencia entre los 60 y los 120 FPS, mientras que hay quienes aseguran que a partir de los 60 FPS no existe una clara diferencia. Aunque es un mito extendido, la diferencia es demostrable. Estudios de percepción en jugadores profesionales de eSports indican que más del 90% distingue claramente entre 60Hz y 120Hz. La mejora en la nitidez del movimiento y la reducción de la latencia son ventajas objetivas, no una cuestión de opinión.

Pero la evidencia empírica respalda esta mejora. Estudios de NVIDIA (‘Why High FPS Matters For Esports‘, 2019) demuestran una correlación directa entre un K/D ratio superior y el uso de configuraciones de altos FPS. Por ejemplo, pasar de 60 a 240 FPS/Hz puede reducir la latencia del sistema en más de 8ms y mejorar la precisión de apuntado hasta en un 18% en shooters tácticos. La diferencia no es subjetiva, es medible.

En mi experiencia personal habiendo jugado a todo tipo de títulos con diferentes resoluciones, rendimiento y tasa de refresco, puedo decir que realmente existe una diferencia pero con matices. Todo depende principalmente de a qué esté acostumbrado el usuario, si bien es posible que notemos el salto de los 120 a los 240 hercios/FPS, donde realmente está el cambio es una vez volvemos al anterior. El primer momento en el que noté este cambio fue al utilizar dos pantallas con distinta frecuencia de refresco, un monitor permitía alcanzar 165 hercios y el otro se mantenía a 60.

El cambio realmente no supuso una gran diferencia a nivel de habilidad, pero si que afectaba a mi tiempo de reacción. Puede parecer que unas pocas milésimas de segundo son insignificantes, pero en el entorno competitivo, marcan la diferencia entre ganar o perder un duelo. Reducir el tiempo de fotograma de 16.67ms (60 FPS) a 6.94ms (144 FPS) te da casi 10ms de ventaja en cada imagen que ves. Es una mejora directa y cuantificable en tu capacidad de reacción

 

Preguntas frecuentes sobre FPS y rendimiento en juegos

¿Cuál es la diferencia real entre 60 FPS y 120 FPS en un juego?

La principal diferencia es la fluidez de la imagen. A 120 FPS, el movimiento en pantalla es mucho más suave, lo que permite seguir a los enemigos con mayor precisión y reduce el ‘input lag’ (el retraso entre tu acción y su reflejo en pantalla), mejorando tu tiempo de reacción.

¿Necesito un monitor especial para aprovechar los altos FPS?

Sí. Tu monitor debe tener una tasa de refresco (medida en Hercio, Hz) igual o superior a los FPS que genera tu PC. Si tu juego corre a 144 FPS pero tu monitor es de 60 Hz, solo verás 60 imágenes por segundo. Necesitarías un monitor de 144 Hz o más para ver el beneficio completo.

¿Tener más FPS me convertirá automáticamente en un mejor jugador?

No automáticamente. La habilidad, la práctica y el conocimiento del juego siguen siendo los factores más importantes. Sin embargo, un hardware que proporciona altos y estables FPS elimina barreras técnicas y te da una ventaja medible, permitiendo que tu habilidad se exprese al máximo.

¿En qué géneros de videojuegos son más importantes los FPS altos?

Son cruciales en géneros donde el tiempo de reacción y la precisión son vitales, como los shooters en primera persona (FPS), los juegos de lucha y los títulos de tipo MOBA o Battle Royale. En juegos más lentos o por turnos, la diferencia es menos notable.

¿Hay juegos donde los desarrolladores limitan los FPS a propósito?

Sí, algunas desarrolladoras como FromSoftware (creadores de Dark Souls o Elden Ring) han limitado históricamente los FPS en sus juegos, a menudo a 60 FPS. Esto se hace para garantizar una experiencia de juego estable y consistente para todos los jugadores, evitando problemas de jugabilidad donde las animaciones o la física están ligadas a la tasa de fotogramas.

 

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