Tom Clancy’s Ghost Recon: Breakpoint, el nuevo juego de la distribuidora Ubisoft, llega al mercado en un momento complicado: en medio del lanzamiento de Call of Duty: Modern Warfare y a días del lanzamiento de Death Stranding.
Lanzarse en una época tan ajetreada significaría algo: Ubisoft está segura de que su nuevo juego es tan épico que lo lanza casi a la par de dos de los títulos más esperados del año. Y la verdad es que, considerando al juego —siendo parte de una franquicia reconocida y adorada, con una campaña que suena interesante y un juego en línea que parece asegurar meses de diversión—, parecía que Ubisoft no se equivocaba.
Desafortunadamente, el juego ofrece una buena sensación, una historia un tanto agradable, pero no termina por encantar y mucho menos atraparme.

Historia
Tom Clancy’s Ghost Recon: Breakpoint te pone en el papel de un soldado de élite en un mundo imaginario llamado Auroa, en donde aterrizas luego de que el helicóptero que te transportaba junto a tu equipo de soldados fuera derribado en territorio hostil.
Los primeros instantes aprenderás a controlar tus armas, familiarizarte con el mapa y a aprovechar tu entrenamiento de élite para erradicar a los enemigos sin hacer mucho ruido. Después de todo, el sigilo es una de las partes principales del juego. Y el sigilo es algo que me encanta, pues en la mayoría de juegos (por ejemplo, Modern Warfare o Black Ops 4, desde el año pasado) se concentran más en disparos y enfrentamientos que en el realismo de un ataque sigiloso hecho por una élite. Uno de los aspectos que más disfruté es cuando puedes hacer que tu personaje se envuelva en el fango del piso, incluso colocándose algo del lodo en la cara y el cuerpo.

Para mi mala suerte, el sigilo y el entrenamiento táctil es de lo mejor en el modo campaña que está repleto de bugs y de una narrativa un tanto pobre que no es suficiente para agradar o atrapar al jugador. Los bugs te acompañarán a lo largo de la campaña que será muy fácil de anticipar y uno de los bugs más claros que noté es el de los pies por debajo del piso.
Al principio todo es miel sobre hojuelas, ya que todo es nuevo; pero conforme avanzas, te darás cuenta que el título se vuelve repetitivo y recibirás nuevas órdenes, vas a atacar cierto punto y al vencer tendrás que recibir nuevas órdenes y volver a atacar. Y así durante toda la campaña. Quizá en donde mejora más es al final del modo campaña, cuando los personajes se empiezan a reunir y todo empieza a tener más sentido; pero para un juego en el que vas a jugar entre 30 y 40 horas, posiblemente no esperes que las últimas sean en donde más diversión tendrás.
Además del sigilo, hay otros aspectos que me gustaron como que si te disparan resultarás herido y aunque te cures tendrás que pasar unos instantes un poco afectado por la curación y que acabas de estar herido. Creo que esta actividad le da cierto realismo al juego ya que la mayoría de títulos similares si estás herido y te curas automáticamente estás como nuevo.

Conclusión: un juego para pelotones
Si vas a jugar la campaña únicamente, piensa dos veces antes de jugar el juego. Si eres fanático de la esencia de Ubisoft con los mundos abiertos, este juego entonces te va a volver a gustar porque estás acostumbrado a lo que ofrece la productora. Pero si lo que quieres es únicamente un juego de disparos con una buena campaña y no te has empapado tanto con la saga de Tom Clancy, posiblemente lo mejor sea echarle un ojo también a Modern Warfare de Activision o esperar un poco a Battlefield de EA.
Tom Clancy’s Ghost Recon: Breakpoint se disfruta más en compañía, y todavía más si conoces con los que vas a estar jugando. La historia está bien a medias, el cáncer de los videojuegos actuales, los loot o cajas dentro del juego son innecesarias; los bugs son bastantes y molestos pero me parece que Ubisoft es de las productoras que no abandonan un juego y lanzará actualizaciones para corregir las fallas. Eso hace que Ubisoft y las fuerzas especiales tengan algo en común: no dejan a nadie atrás.
