DXRacer Martian Pro, review: una silla eléctrica que te da masajes, con aire acondicionado y calefacción

El mercado de las sillas gaming está bastante repleto de distintos modelos, con tamaños y diseños bastante parecidos entre sí, y solo algunos fabricantes intentan diferenciarse de los demás añadiendo características específicas. Pero no muchos son capaces de incorporar lo que nadie más tiene. Y una de las que sí es DXRacer, una de las marcas más longevas y míticas del mercado que con la Martian Pro ha creado lo nunca visto: una silla con funcionamiento eléctrico, tanto para la reclinación como para la zona lumbar. Y por qué no, aprovechando le han puesto función de masaje y ventilación + calefacción en el asiento. En este artículo la probamos de primera mano y os contamos nuestras impresiones.

La Martian Pro es algo así como «vamos a echar toda la carne en el asador y a ver qué sale», pero hecho con cabeza. Es una silla que, como vais a poder ver en el nodo de este análisis, está diseñada de una forma muy inteligente para incorporar todas estas funciones eléctricas, pero es que además es una silla en la que lo han dado todo en términos de calidad de materiales y robustez de construcción. Es una silla pensada para el que lo quiere todo, aunque eso sí, a un precio que no está al alcance de todos (podéis consultarlo todo en la web del fabricante).

 

DXRacer Martian Pro, especificaciones técnicas

DXRacer Martian Pro
Tipo Silla gaming eléctrica
Dimensiones L: 70 (ancho) x 126-132 (alto) x 55,5 (profundo) cm
XL: 80 (ancho) x 133,5-140,5 (alto) x 62 (profundo) cm
Peso 31,5Kg (L)
32,4 Kg (XL)
Materiales Acero (armazón)
Tapizado en piel sintética
Memory foam (cojín cervical)
Espuma en frío X-COMFORT de doble densidad (relleno asiento)
Aluminio reforzado (base)
Peso máximo soportado Hasta 125 Kg
Altura recomendada Hasta 1,80 (tamaño L)
Desde 1,80 (tamaño XL)
Ajustes – Altura del asiento
– Inclinación del respaldo (eléctrico)
– Balancín (15º)
– Bloqueo inclinación balancín
– Reposabrazos 4D
– Soporte lumbar eléctrico
– Cojín cervical
– Función masaje (8 modos)
– Función ventilación (asiento)
– Función calefacción (asiento)
Garantía 3 años
Precio De 699US$ a 899US$ dependiendo del tamaño y el modelo

Antes de entrar en detalles, hay que decir que DXRacer tiene varios modelos de esta silla. Para empezar tienen dos tamaños, el Regular / L recomendado para personas de menos de 1,80m y el Plus / XL, recomendado para personas más altas. Ambas soportan hasta 125 Kg de peso, pero varía ligeramente su tamaño para acomodar a los distintos tamaños de personas. Y desde ya os decimos que el modelo XL puede acomodar fácilmente a un jugador de la NBA.

Dimensiones DXRacer Martian Pro
Dimensiones DXRacer Martian Pro tamaño XL

También tiene distintas opciones dependiendo del material exterior. Tenemos otras dos versiones: EPU Leatherette (piel sintética) que a su vez tiene tres opciones de color que en seguida explicamos, y Woven Fabric, de tela, en este caso solo disponible en color negro. En cuanto a los colores del modelo de piel sintética, tenemos el negro normal, el negro «Black Martian Pro», y el «Black Red Martian Pro», en negro pero con algunos detalles en color rojo para darle un toque distinto.

Y ojo porque aquí sí que hay diferencias: el modelo negro a secas tiene función eléctrica para la reclinación y el apoyo lumbar, pero carece del sistema de ventilación y calefacción, que solo está en los modelos Black Martian Pro y Black Red Martian Pro.

Obviamente, también difieren en precio: el modelo de tela cuesta 699 dólares en tamaño L y 729 dólares en tamaño XL. El modelo de piel sintética cuesta 729 dólares en el modelo Black normal, y 899US$ en los otros dos modelos. En este caso, DXRacer nos ha enviado el modelo tope de gama, el Black Red Martian Pro en tamaño XL.

Por lo demás, tenemos una estructura de acero de grado automotriz, base de aluminio, relleno de espuma en frío X-COMFORT de doble densidad, cojín cervical magnético de memory foam, y reposa brazos 4D que permiten ponerlos en prácticamente cualquier posición. Además, la parte superior de los reposa brazos es magnética, de quita y pon, un extra muy bien recibido porque suele ser el primer elemento de la silla que se estropea ya sí cuesta muy poco cambiarlo.

Función masaje

Finalmente, a destacar que lleva una batería de 5.000 mAh que permite hacer funcionar sus funciones eléctricas sin necesidad de tenerla conectada a la corriente (también puedes, claro), el sistema de reclinación funciona mediante un pequeño motor y el sistema del apoyo lumbar funciona con una serie de airbags (literalmente). Permite ajuste en altura, balanceo (15 grados) con función de bloqueo, el respaldo se puede reclinar hasta 1356 grados, e incluso se puede comprar aparte un reposapiés si se quiere.

 

Unboxing y análisis externo

La DXRacer Martian Pro es una silla enorme, y como tal, viene embalada en una caja de cartón de grandes dimensiones y bastante peso (en torno a los 40 Kg), por lo que es recomendable manejarla entre dos personas (no ha sido mi caso). En la parte exterior podemos ver el logo del fabricante y el modelo de la silla en una pegatina.

Al abrir la caja, lo primero que nos recibe es una enorme cartulina brillante que por detrás tiene las instrucciones de montaje de la silla.

Vamos a ir viendo las piezas una a una, pero desde ya os decimos que todas vienen embaladas y protegidas individualmente de manera hábil e inteligente, garantizando que ninguna pieza sufrirá daños durante el transporte.

DXRacer Martian Pro

Comencemos con el respaldo. bastante grande, de piel sintética perforada y con toques de color rojo ya que, como hemos dicho antes, nos han enviado el modelo Black Red Martian Pro, este respaldo rezuma calidad por los cuatro costados, desde las costuras a la calidad de la piel, que se nota con solo tocarla. Cuenta con varios diseños decorativos, así como bordados con el logo del fabricante.

El respaldo trae incorporado el mecanismo de reclinado, junto con el cable de conexión que luego veremos dónde va.

Por la parte trasera, es un poco más «soso», todo liso de color negro salvo por el bordado del nombre de DXRacer, y un bordado con el modelo en un lado.

El asiento tiene la misma estética que el respaldo. Viene con los reposa brazos ya instalados de fábrica.

En uno de los lados del propio asiento tenemos dos botones, uno para la ventilación y otro para la calefacción. Podéis ver que hay tres LED indicando que cada uno tiene tres niveles de intensidad.

DXRacer Martian Pro

En el borde del asiento, un bordado con el nombre del modelo.

DXRacer Martian Pro

Y en la zona de «conexión» con el respaldo, una plaquita de plástico para evitar que se dañe con el rozamiento, y los tornillos de anclaje ya puestos (habrá que retirarlos para montar el respaldo).

DXRacer Martian Pro

Los reposa brazos, que luego veremos con mayor detalle, tienen una calidad sublime. Con detalles por todas partes, son tremendamente robustos, y como mencionamos al principio con la parte de arriba extraíble para poder cambiarla fácilmente.

En la zona inferior del asiento encontramos lo típico: la tira verde de goma, los anclajes de la piel sintética con anillas, y los anclajes para el sistema de sujeción al pistón.

DXRacer Martian Pro

Pero ojo, que esta zona esconde más cosas. Para empezar, en la parte trasera tenemos el puerto de conexión a la toma eléctrica, además de un adorno decorativo.

DXRacer Martian Pro

Y esa zona que se veía abajo es una «cortina» anclada con tres imanes que deja espacio para montar la batería y hacer las conexiones de los cables, colocado y escondido de forma muy inteligente.

Continuamos con la base de aluminio reforzado en forma de estrella. Típico.

El cojín cervical tiene anclaje magnético a la silla, con terciopelo por fuera, memory foam por dentro, y una forma un tanto peculiar y poco convencional.

El resto de componentes de la silla vienen embalados en sendas cajas.

DXRacer Martian Pro

Por un lado tenemos la base, que deberemos anclar al asiento para enganchar ahí el pistón.

En la caja pequeña y alargada, viene la batería y el conector de alimentación.

DXRacer Martian Pro

Y en la caja más grande vienen las ruedas, el pistón y las levas para el mecanismo de reclinado y altura del asiento, así como la única herramienta que vamos a necesitar para montarlo todo, y los embellecedores de los anclajes del asiento al respaldo. También una guía de uso y otra de limpieza y mantenimiento.

DXRacer Martian Pro

 

Cómo montar la DXRacer Martian Pro

El montaje de la DXRacer Martian Pro es bastante típico, y realmente la única diferencia con una silla convencional es el tema de las conexiones eléctricas, que tampoco tiene mucho misterio. El fabricante tiene un vídeo bastante explicativo para ello.

Pero aun así, vamos a hacer nosotros también nuestro montaje. El primer paso, siguiendo el manual, es insertar las ruedas en la base, que como siempre entran a presión.

DXRacer Martian Pro

Luego, también a presión, insertamos el pistón de gas y el embellecedor.

Apartamos de momento esta pieza, porque no la vamos a necesitar ya hasta el final. Así que, nos vamos al respaldo y le retiramos los tornillos que venían puestos.

DXRacer Martian Pro

Una vez hecho, con el asiento en suelo colocamos el respaldo en su sitio y lo atornillamos. como el respaldo se queda de pie de por sí, es una operación tremendamente sencilla.

Ahora hay que instalar los embellecedores de ambos lados, teniendo cuidado para que el cable salga por el hueco diseñado para ello y ya está. Son dos tornillos que también tenemos que quitar primero del respaldo y luego ponerlos de nuevo con el embellecedor ya montado. Podéis ver, por cierto, que en un embellecedor hay una palanca que es la que sirve para echar el respaldo hacia atrás y hacia delante, y en el otro una cruceta para la zona lumbar y el masaje.

Ahora hay que tumbar la silla hacia delante (de hecho, en el paso anterior yo ya lo hice para mayor comodidad), porque toca manipular la zona inferior. Lo primero, insertar la batería en su sitio, que se hace solo deslizándola.

DXRacer Martian Pro

Luego conectamos todos los cables. Es mucho más sencillo de lo que parece, porque solo hay que conectar el cable etiquetado con un 1 con el otro que tiene un 1, el 2 con el 2, y así hasta el 5.

Luego, echamos la cortina asegurándonos de que queda bien sujeta con los imanes (que son bastante potentes, por cierto).

DXRacer Martian Pro

Una vez hecho esto, podemos proceder a instalar la base, simplemente con cuatro tornillos.

DXRacer Martian Pro

Le insertamos las levas a los lados.

DXRacer Martian Pro

Y sin cambiar la silla de posición, insertamos la base haciendo coincidir el pistón con el hueco.

Pues ya está la DXRacer Martian Pro montada. Solo hay que poner la silla de pie, colocarle el cojín cervical si quieres, y está lista para usar.

 

Experiencia de uso

Antes de contaros nuestra opinión sobre el funcionamiento de la silla y si es cómoda o no, vamos a mostraros algunas de sus funciones. Para empezar, los reposa brazos 4D, que como bien sabréis ya a estas alturas permiten modificar su altura, su giro, su inclinación y su profundidad. Lo podéis ver todo en la siguiente galería de imágenes.

Aquí podéis ver la silla echada del todo hacia atrás, en un ángulo de unos 135 grados.

DXRacer Martian Pro

A continuación, hemos grabado un breve vídeo para enseñaros cómo funciona la función de reclinación y la del soporte lumbar.

La verdad es que la función de reclinación es un poco lenta y hace algo de ruido, pero es bastante aceptable especialmente porque a diferencia de cualquier otra silla, puedes dejar la inclinación exactamente en la posición que tú quieras. En cuanto al soporte lumbar, se nota que se realiza con bolsas de aire (airbags) especialmente cuando se deshincha, pero el control es bastante intuitivo, funciona muy bien e, igualmente, te deja elegir exactamente la posición que quieres; no hay posturas predefinidas.

En cuanto a la función de ventilación, no es que sea la panacea pero oye, sí que se nota que te refrigera las piernas y el trasero. No es que salga mucho aire y para nada es molesto, de hecho es bastante agradable. Tiene tres velocidades, hace también algo de ruido, y la parte mala es que se desconecta solo a los 10 minutos.

DXRacer Martian Pro

Con la función de calefacción para exactamente lo mismo, solo que no hace absolutamente nada de ruido. La verdad es que ahora en verano reconozco que no lo he probado a fondo, pero estoy más que seguro de que en invierno esto será más que agradable.

En cuanto a la ergonomía: como dije al principio, el fabricante me ha enviado la silla XL, recomendada para personas a partir de 1,80. En mi caso, mido 1,80 justo y yo diría que más bien es para personas de 1,90 en adelante, la verdad, porque con el asiento en la posición más baja me llegan las piernas al suelo justo para plantar las plantas de los pies. Además, el asiento está ligeramente hacia atrás (la parte del trasero está un poquito más baja que la de las piernas), algo que la hace muy cómoda pero que provoca que, en cuanto te reclinas hacia atrás, las piernas te queden colgando. Lo dicho: la XL es para personas bastante altas. A mi, con 1,80 justo, me queda grande.

Pero dejando eso de lado, es una silla que la verdad es muy cómoda en cuanto a postura, máxime porque permite colocar los reposa brazos, respaldo y zona lumbar exactamente como tú quieras. La única pega que le saco en términos de ergonomía es que las costuras del asiento tienen algo de relieve, y cuando llevas varias horas molestan un poquito (nada que no se solucione con un cojín o levantándote más a menudo que yo de la silla).

En cuanto a la robustez y las calidades, la verdad es que DXRacer se ha esmerado al máximo: es una silla absolutamente robusta, que no chirría en absoluto y que estoy bastante seguro de que soportaría sin problemas mucho más de los 125 Kg que dice el fabricante. Si la cuidas, es una silla que te va a durar muchísimos años sin problemas.

 

Conclusión, ¿vale la pena pagar de 700 a 900 dólares por esta silla?

La DXRacer Martian Pro no es una silla gaming convencional. De hecho, cuesta encontrar un producto con el que compararla porque, a día de hoy, prácticamente juega en una categoría propia. La combinación de reclinación eléctrica, soporte lumbar motorizado mediante airbags, ventilación, calefacción y función de masaje consigue que la experiencia de uso sea muy diferente a la de cualquier silla tradicional, y lo mejor es que todas esas funciones no se sienten como un simple reclamo comercial, sino que aportan un valor real al día a día.

Pero sería injusto reducir la Martian Pro únicamente a sus funciones eléctricas. Incluso si elimináramos todas ellas, seguiría siendo una silla premium por la calidad de sus materiales, el excelente acabado de fabricación, la robustez de toda su estructura y la comodidad que ofrece gracias a sus múltiples ajustes. DXRacer ha sabido integrar toda esta tecnología sin sacrificar aquello que realmente importa en una silla: que sea sólida, cómoda y esté preparada para aguantar muchos años de uso intensivo.

DXRacer Martian Pro

Eso sí, también hay otros aspectos a tener en cuenta. El primero es el precio, que la sitúa claramente fuera del alcance de muchos usuarios. El segundo es el tamaño: especialmente en la versión XL que hemos probado, es una silla pensada para personas realmente altas, por lo que quienes ronden el 1,80 m probablemente estarán mejor servidos con la versión L. Además, pequeños detalles como la desconexión automática de la ventilación a los diez minutos o el ligero relieve de las costuras del asiento son aspectos mejorables, aunque en ningún caso empañan el conjunto.

En definitiva, la DXRacer Martian Pro representa una nueva forma de entender las sillas gaming. No es una compra que pueda recomendarse a cualquiera, pero si buscas una silla de gama muy alta, quieres lo último en comodidad y valoras disponer de funciones que ningún otro fabricante ofrece actualmente, es difícil encontrar una alternativa que esté a su nivel. Es una silla tan llamativa por su tecnología como convincente por su calidad, y demuestra que todavía hay margen para innovar en un mercado que parecía haberlo visto todo.

Es una silla a la que gustosamente le daríamos el galardón de Platino porque, por calidad, versatilidad y comodidad se lo merece, pero costando lo que cuesta es difícil no quitarle puntos a la nota final. Por todo ello, la hacemos merecedora de nuestro galardón de Oro, así como de nuestra recomendación por su diseño.

 

Batería 5.000 mAh
Conectividad Toma de corriente estándar
Dimensiones 80 (ancho) x 133,5 (alto) x 62 (profundo) cm
Materiales Piel sintética, memory foam, espuma fría, aluminio
RGB En el logo lateral
Lo mejor
  • Extraordinaria calidad de materiales
  • El ajuste eléctrico tiene su punto
  • Función masaje
  • Función ventilación y calefacción
  • La batería dura bastante
  • Reposa brazos 4D
Lo peor
  • Precio (Desde 699US$ | 899US$ el modelo analizado)
  • El reclinamiento eléctrico es un poco lento
  • El modelo XL es MUY grande

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