Algo que siempre me ha llamado la atención es el ver cómo los videojuegos de Marvel han evolucionado junto a la industria misma. A diferencia de su Distinguida Competencia, que aunque ha tenido adaptaciones al medio notables, jamás ha salido de la zona de confort de Batman (de quién podemos destacar los juegos de las películas de Tim Burton, los primeros de la serie animada noventera, los de la saga Arkham y los de Lego) y de Superman (quién nos da esperanza en el cine, pero desolación en los videojuegos), la Casa de la Ideas ha sido mucho más atrevida desde el inicio del medio videojueguíl, pero indudablemente, su experimentación dió buenos frutos a partir de los 90s. Si bien, en aquellos años nos encontramos con juegos genuinamente horribles (éso es contigo, LJN/Acclaim), también nos encontramos con juegos genuinamente memorables por igual.
Es ahí que entra el hermano mayor de los juegos de peleas. Los beat em’ ups, aquél género en el que noqueamos a golpes a cientos de malhechores, nacieron en 1984 con el divertido Kung-Fu Master, dirigido por Takashi Nishiyama para la publicadora Irem, en donde la acción era únicamente lateral, moviéndonos de derecha a izquierda y profundamente inspirada en las películas de artes marciales de Bruce Lee y Jackie Chan. Años después, Nishiyama crearía para Capcom el juego Street Fighter de 1987, y en 1991 saltó a SNK para crear Fatal Fury: King of Fighters, en esencia creando el género de los juegos de peleas también, derivándose de lo visto en Kung-Fu Master (aunque Street Fighter II: The World Warrior, ya sin él, le dió el impulso explosivo al genero).
Mientras tanto, en 1986, Yoshihisa Kishimoto creó en Technōs Japan el juego Nekketsu Kōha Kunio-kun, conocido en Occidente cómo Renegade, la primera entrega de la saga River City y el cuál profundizó en lo hecho por Nishiyama al darle al personaje jugable una mayor libertad de movimiento y los conocidos combos de golpes, codificando así las bases modernas del género, perfeccionadas y pulidas en el siguiente juego de Kishimoto, Double Dragon de 1987, dónde la sensación de progresión fué pulida, ya que mientras que Renegade eran sólo niveles contenidos en una arena cerrada, Double Dragon devolvió la progresión, ahora de izquierda a derecha por niveles.
Así, el género prosperó con más juegos que marcaron época, cómo Final Fight de Capcom (1989), todavía más pulido y que agregó el tomar cosas del escenario para usar cómo arma; y Golden Axe de Sega, del mismo año, este último siendo además el primero del subgénero hack and slash, al reemplazar los puños y patadas con armas de contacto. Mientras que éstos juegos y otros cómo Streets of Rage (1991) de Sega se convertirían en sagas icónicas, el género también fué caldo de cultivo para juegos basados en licencias. En particular, Konami aprovechó creando juegos cómo Las Tortugas Ninja (1989), su secuela Turtles in Time, Los Simpson (ambos de 1991) y Batman Returns de NES y SNES (1993), que se volvieron unos auténticos favoritos de los jugadores.
Por otro lado, Capcom hizo lo propio con Alien vs. Predator de 1994 y su duología de Dungeons & Dragons (1994-1996), también muy aclamados. Es en éste contexto que Marvel, viendo el potencial del género para así explotar de manera inteligente a sus héroes, decidió licenciarlos para que éstos se unieran al festival de palizas. Sega fué la primera con Spider-Man de 1991, Data East creó Captain America and The Avengers ése mismo año, luego Konami se encargó de X-Men de 1992, y finalmente Capcom nos entregó The Punisher en 1993.
Todos éstos juegos se volvieron clásicos inmediatos del género y las arcades, y fácilmente estuvieron entre los mejores juegos de Marvel de los 90s junto a la saga Marvel vs. Capcom, especialmente en una época tan emblemática cómo problemática para la editorial. Al llegar los 2000s, Marvel y los beat em’ ups/hack and slash siguieron su camino. Mientras que una poco a poco escaló para volverse un titán cinematográfico y Spider-Man se forjó de un camino más que respetable en los videojuegos a partir del año 2000, el género beat em’ up y hack and slash seguiría evolucionando con nuevas sagas como Yakuza/Like a Dragon, Devil May Cry, Viewtiful Joe, God of War, el reboot de Ninja Gaiden, y Bayonetta.
Sin embargo, seguía habiendo un hambre de los antiguos beat em’ ups clásicos. Un equipo dentro de la francesa Ubisoft creó en 2007 TMNT para Game Boy Advance y en 2009 Scott Pilgrim vs. The World, ambas basadas en las películas de sus respectivos años. La recepción de éstos no sólo fué positiva, también sirvió de entrenamiento para sus desarrolladores, quiénes en 2011 fundaron Tribute Games. Éstos, junto a WayFoward y quiénes se volverían sus mayores aliados, Dotemu, resucitarían a los beat em’ ups clásicos al más puro estilo de los 90s. River City Girls y su secuela, Streets of Rage 4 y Tortugas Ninja: Shredder’s Revenge no sólo nos regresaron a las viejas glorias, también revivieron sagas que llevaban décadas dormidas.
Ahora, con una Marvel que ha logrado marcar territorio en el medio con juegazos cómo los Spider-Man de Insomniac Games, Marvel Rivals, el regreso de Marvel vs. Capcom y los próximos lanzamientos de Wolverine (también de Insomniac), Marvel Tōkon y Marvel 1943, la casa construida por Kirby, Lee y Ditko se asocia con Tribute y Dotemu (quiénes crearon Shredder’s Revenge) para entregarnos Marvel Cosmic Invasion, un regreso a las andadas de aquellos beat em’ ups marvelitas japoneses, juntando a sus respectivos protagonistas en una aventura de proporciones universales con un estilo retro (tanto gráfico cómo artístico) que no sólo nos regresará en el tiempo, también nos dará una nueva experiencia que, indudablemente, los fanáticos de Marvel y los beat em’ ups agradecerán. ¿El juego cumple? Sí, y mucho, pero sumerjánse en nuestra reseña para averiguar por qué…
Bueno, para empezar, ¿cuál es la historia que mueve a nuestros héroes a juntar sus fortalezas? Bueno, en una trama bastante sencilla, nuestro principal antagonista es Annihilus, enemigo clásico de los Cuatro Fantásticos, quién ha logrado formar una alianza con diversos villanos del universo de Marvel, cómo Hela, Knull, Sauron, Taskmaster, M.O.D.O.K. y hasta Thanos, a la vez que le ha lavado el cerebro con parásitos al mismísimo Galactus, así cómo a héroes cómo Phoenix, Phyla-Vell y el Silver Surfer. ¿El objetivo? Invadir el universo entero con su Annihilus Wave, partiendo su ejercito insectoide desde la Zona Negativa para así invadir no sólo la Tierra, si no también otros confines más allá, cómo Asgard y Hala.
Es por éso que, conforme avanza la trama, más y más héroes se unen a la cruzada para así salvar el universo de una catástrofe universal. A pesar de las proporciones y riesgos monumentales que plantea la historia, ésta también es bastante sencilla en su ejecución, y en esencia no es más que una simple excusa para juntar a varios héroes en una aventura dónde los puños y sus poderes serán los protagonistas. Hablando de, la selección de personajes base del juego es bastante variada. Los quince héroes que tendremos a nuestra disposición cubren todos los gustos del fanático marvelita, ya que van desde rostros conocidos hasta por las personas más casuales, algunos favoritos de los fans y al menos una personaje inesperada y poco conocida.
Para ir listando, entre los personajes que podríamos catalogar cómo los «obligatorios» tenemos a la cara de Marvel, el amistoso vecino Spider-Man y su rival simbiótico Venom, algunos X-Men infaltables cómo Wolverine, Tormenta y Phoenix, Vengadores inconfundibles cómo el Capitán América, Iron Man y Pantera Negra, y figuras galácticas cómo Nova, Silver Surfer y Rocket Racoon. Por otro lado, hay algunas elecciones curiosas, ya que se podría decir que son reemplazos de otros héroes más populares y que en esencia cumplen con el mismo rol a nivel de gameplay, pero que dada su asociación directa a éstos, se sienten cómo elecciones apropiadas para hacer del roster algo variado y no demasiado predecible.
Por ejemplo, en lugar de Thor tenemos a su fiel aliado Beta Ray Bill con su leal martillo Stormbreaker, en reemplazo de Hulk está su prima She-Hulk, la adorable y seductora demoledora de la cuarta pared; y en una especie de reemplazo doble e ingenioso tenemos al Ghost Rider Cósmico, quién viene tanto en lugar de otras encarnaciones del icónico antihéroe cómo Johnny Blaze o Robbie Reyes, cómo del Punisher, ésto debido a que se trata de un Frank Castle (Punisher) de otro universo que hizo un trato con Mephisto y luego con Galactus para ser un Rider y Heraldo al mismo tiempo (ya saben, cosas de cómics). Buena manera de matar dos pájaros de un tiro.
Finalmente, en el pick inusual tenemos a Phyla-Vell, hija de Mar-Vell (el Capitán Marvel original) y una Guardiana de la Galaxia a la que seguro algunos vieron en Los Vengadores: Los Héroes más Poderosos del Planeta y que recién apareció en Guardianes de la Galaxia Vol. 3 cómo una niña siendo educada por Rocket. Su aparición aquí es cómo un personaje bastante divertido de controlar, es clave en el ligero desarrollo de la historia y seguramente con su aparición aquí, tal vez varios querrán leer sus historias (advertencia: en éste momento se encuentra en una situación confusamente trágica).
Pero la selección de héroes no es lo único que vuelve a Cosmic Invasion un festín para los fanáticos de la Casa de las Ideas. A lo largo de la aventura, la cuál está conformada por 16 niveles, podremos pelear en distintos escenarios icónicos, cómo la inevitable ciudad de Nueva York, pasando por lugares cómo Wakanda, Genosha, Asgard, Klyntar, Hala, Savage Land y demás.
Cada nivel es de una buena duración, y la dificultad es bastante agradable, con una variedad de enemigos que van desde el ejército de Annihilus, centinelas y simbióntes, mientras que entre los jefes podemos contar a varios de los villanos que mencionamos anteriormente. Pasando al gameplay, éste es bastante sencillo de aprender y dominar. Para empezar, cada personaje se siente que se controla de manera distinta, lo que ayuda a darle una gran variedad a la jugabilidad. Lo primero que notarás es que hay personajes que tienen las habilidad para volar, permitiéndoles combatir en el aire, los cuáles serán indispensables para cumplir con ciertas misiones (más de ellas adelante).
Pero éso no es todo, ya que también tenemos la diferencia notable de que mientras que algunos personajes pueden disparar proyectiles cómo Spider-Man y Nova, otros cómo She-Hulk y Wolverine son sólo de contacto y agarre, sin mencionar a Rocket que sólo ataca disparando con sus armas, lo que sumado a sus velocidades, tipo de proyectil y diferencias harán de cada personaje una experiencia bastante única, y dominar a cada uno será parte de la diversión, casi cómo precisamente pasaría en un juego de peleas. Afortunadamente, el modo principal del juego (Historia) te pedirá usar a personajes específicos, por lo que conforme vayas jugando, podrás ir dominándolos.
Cabe mencionar que similar a los juegos de peleas, los personajes tendrán una barra de poder, aquí Barra de Concentración o Focus. Está será importante al momento de combatir, ya que cada personaje tiene un movimiento especial (agarre o proyectil según sea el caso) el cuál irá gastando poco a poco la barra conforme vayas usándolos, ya que usan un porcentaje de éstos. Sin embargo, al momento de tener la barra completa, podrás ejecutar un movimiento devastador que será de mucha utilidad si te rodean muchos enemigos o cuándo tengas al jefe de cada nivel ante ti. Éste movimiento gasta tu barra entera, pero ésta se irá llenando gradualmente, así que no quedarás indefenso.
Finalmente, una característica fundamental del juego es que juegas en equipos de dos. Cada personaje tiene su propia barra de vitalidad y Concentración, por lo que si sientes que barren el piso con uno de ellos, puedes cambiar en cualquier momento por su compañero para dejarlo respirar. Aún así, al momento de pelear puedes invocar con el botón de cambio a tu compañero al momento de ejecutar tus combos para que entre ambos puedan infligir el doble de daño, lo que te será de mucha utilidad al avanzar en el juego y la dificultad suba. También podrás ejecutar sus movimientos devastadores sin necesidad de cambiar a ellos, o bien, cambiar a éstos en medio de un combo.
Eso sí, si matan a uno de tus héroes, el otro se quedará sólo hasta que obtengas cierto ítem que te ayude a resucitarlo. Afortunadamente, habrán varios ítems para recuperar vitalidad y Concentración a lo largo de los niveles que te ayudarán a resistir, pero no serán garantía de invencibilidad. También puedes defenderte y hacer parry cuál Street Fighter III, lo que te ayudará con ciertos malhechores.
Cómo dato adicional, en el modo historia habrán misiones que cumplir y cubos cósmicos por encontrar. Cada uno te ayudará a desbloquear elementos del juego, cómo trajes/colores para los personajes, datos de los mismos, aspectos de la jugabilidad y demás. No son necesarios para finalizar el juego, pero sí para completarlo al 100%, por lo que la rejugabilidad está a la orden del día, al igual que el multijugador tanto en línea con crossplay cómo local de hasta cuatro jugadores, por lo que al igual que en las maquinitas, podrás convertir al juego en una bonanza social de puños, patadas y poderes, por lo que será ideal para jugar con familiares y amigos, especialmente en éstas fiestas.
Una presentación cósmica
Estéticamente hablando, Marvel Cosmic Invasion es hermoso. Tomando inspiración de los beat em’ ups clásicos de la franquicia, así cómo de la saga Marvel vs. Capcom, el juego tiene una estética pixel-art semejante a los otros juegos de Dotemu y Tribute Games, con animaciones fluidas y un carisma inigualable. De hecho, aunque no diría que es un juego estilo «anime«, sí se nota una clara inspiración en el gaming clásico japonés de los 90s, al punto de que incluso hay gags graciosos de fondo que seguro te sacarán una sonrisa. La paleta de colores es chispeante, y cómo dije, la dirección de arte es carismática, fuertemente inspirada en los cómics clásicos de entre los 60s y los 90s, sus adaptaciones animadas y los videojuegos japoneses de Marvel, lo que hace que tengamos un juego cuya estética retro no sólo se encuentra en sus gráficos, si no también en sus diseños. Mención aparte la secuencia animada para iniciar el juego: todo un deleite audiovisual.
También, personajes cómo el Capitán América, Tormenta, She-Hulk y Iron Man ostentan sus diseños clásicos, mientras que otros más modernos cómo Phyla-Vell y Ghost Rider Cósmico se adaptan a la estética del juego de manera agradable. Incluso Wolverine tiene su clásico traje amarillo y marrón, igual que en el arcade de Konami. Pero si los diseños base no te convencen, desde el inicio puedes elegir un par de colores alternativos, y conforme vayas desbloqueando más, podrás jugar usando otros trajes clásicos de los cómics.
Puedes usar incluso colores con los que podías jugar en Marvel vs. Capcom, cómo el curioso Venom celeste o el Capitán América verde, y si quieres usar al Wolverine de Marvel vs. Capcom y la serie animada noventera, no te preocupes, también aparece. Algunos colores incluso son alusivos a personajes que no aparecen aquí. La actuación de voz es muy buena también, con varios veteranos de Marvel regresando en inglés, cómo Josh Keaton cómo Spider-Man. Éso sí, el juego tiene traducción al español latino, pero sólo para los menús, subtítulos y cutscenes, por lo que no habrá actuaciones latinas, pero al menos podrás entender todo en caso de no saber inglés.
Los escenarios también siguen el mismo patrón, ya que te recordarán aquellas viejas glorias de las arcades con su estética pixelada y brillante, y en varios encontrarás incluso cameos divertidos, cómo ver a Jeff, el tiburón terrestre y a Man-Thing atrapados en el nivel de Savage Land (cameos que resalta She-Hulk cómo crueles por su naturaleza). Incluso el diseño de los items varía según el nivel, lo que denota una buena atención al detalle.
Finalmente, la música es fenomenal, la cuál fué compuesta por Yee López, cuyo trabajo ya se ha escuchado en otros juegos, cómo Sonic Mania, Sonic Superstars, Metal Slug Tactics y TMNT: Shredder’s Revenge. López logra darle al juego unos temas tanto pegajosos cómo apropiados con el tono del juego, que recuerda, nuevamente al estilo de los clásicos arcade, pero también con una personalidad única y muy Marvel. En particular, los temas de Asgard y Sanctuary II siendo mis favoritos personales. En fin, un juego sumamente vivás y chispeante que refleja la nueva tendencia de los crossovers de Marvel en los videojuegos junto a Rivals y el próximo Tōkon, y que espero que se mantenga en futuros juegos.
Los detalles imperfectos
Hasta ahora todo es genial. Un juego divertido, de buena dificultad, jugabilidad profunda, historia decente, apartado visual y sonoro chispeante y una selección de personajes que balancea lo conocido y lo nicho, lo nuevo y lo viejo. Una auténtica joyita, ¿verdad? Pues… incluso las más preciosas joyas presentan impurezas, y Cosmic Invasion no es la excepción. En particular, nos encontramos con algunos detalles en cuanto a la llamada «calidad de vida» del jugador que se sienten raras, aunque personalmente, siento que son cosas que seguro Dotemu y Tribute arreglarán con el tiempo.
En particular, algunos de éstos inconvenientes incluyen la falta de checkpoints en los niveles, por lo que si pierdes, tienes que empezar de nuevo desde cero. Aunado a ésto está que los items que aparecen a lo largo del juego son sólo de consumo inmediato y no los puedes cargar, por lo que si llegaste débil ante un jefe, tienes dos opciones: morir patéticamente o tener mucha suerte, porque no podrás recuperar tu vitalidad. Y debido precisamente a ésto, no puedes simplemente revivir a tu compañero caído, por lo que tienes que esperar a que salga un ítem de recuperación de vida muy específico para poder hacerlo, y aún así, volverá con sólo un porcentaje de vitalidad, no 100% restaurado. Éstos aspectos se vuelven particularmente problemáticos conforme avanza el juego y los enemigos te tienen mucha menos piedad, sin mencionar que ciertas misiones requieren que termines el nivel sin que te ataquen ciertos enemigos, lo que hace más cuesta arriba su cumplimiento.
Afortunadamente, cuándo encuentras tus cubos cósmicos y terminas otras misiones, éstas se guardan en tu partida, por lo que si pierdes, al menos no pierdes ésos logros. Finalmente, por alguna razón que no entiendo, no hay opción en el menú de pausa ni al perder para reiniciar tu nivel, si no que tienes que salir del mismo manualmente y elegir el nivel manualmente para volverlo a empezar en lugar de… tener la opción inmediata a la mano. Ésto es especialmente molesto cuándo sabes que ya no vas a sobrevivir el nivel o si fallaste una misión de no recibir daño, por lo que reiniciar paso a paso el nivel es innecesariamente engorroso. Espero de verdad que Dotemu y Tribute puedan corregir éstos problemas. Afortunadamente no son cosas que le resten puntos a la jugabilidad ni a la experiencia. Sólo son errores de diseño molestos perfectamente perfectibles, más en nuestra época de actualizaciones en línea.
Indispensable para los fanáticos del género y de Marvel
Marvel Cosmic Invasion se erige cómo una de las últimas sorpresas videojueguíles del 2025. Realmente me gusta que finalmente Marvel y Disney le dieran rienda suelta a los desarrolladores de los juegos de Marvel para que éstos puedan explorar con libertad a los personajes y mundos de este universo, a diferencia de la década pasada, dónde lastimosamente la sinergia casi obligatoria con el Universo Cinematográfico de Marvel les había quitado su personalidad. En cambio ahora, desde Marvel Ultimate Alliance 3, hemos vuelto a ver juegos que no sólo se sienten cómo el Marvel de antaño, si no también cómo su propia interpretación de éstos icónicos héroes, lo que es ideal para los fanáticos de antaño cómo para los nuevos que tal vez vayan a conocerlos con un videojuego, y Cosmic Invasion es ideal para ambas demografías.
Cómo beat em’ up también se destaca, ya que no sólo es otro regreso al estilo 2D de las arcades, si no que fiel al estilo de Dotemu y Tribute, profundiza en una jugabilidad explosiva pero dinámica que es accesible hasta para quién no ha tocado el control o no se familiariza con el género, pero también para aquellos que son expertos y que lo adoran, así cómo para quienes crecieron jugando X-Men y demás en las ya moribundas maquinitas. A pesar de sus ligeras fallitas, es un auténtico obligatorio para los fanáticos de los beat em’ ups, del Universo Marvel y de quienes disfrutan partidas multijugador caóticas. Con gráficos y arte sorprendentes, una jugabilidad adictiva, rejugabilidad sana y una música inigualable, Marvel Cosmic Invasion obtiene un merecido 9/10. Podrá verse sencillo a simple vista, pero en realidad es… cósmico.
Marvel Cosmic Invasion está disponible desde el 1 de diciembre para Nintendo Switch 1 y 2, PlayStation 4 y 5, Xbox One y Serie X|S, y sistemas operativos Windows y Linux vía Steam.








