Corsair SHUGO, review: posiblemente, las memorias RAM más exclusivas del mundo

Corsair SHUGO, review: posiblemente, las memorias RAM más exclusivas del mundo

A pesar del momento en el que está la industria, Corsair anunció hace poco las nuevas memorias SHUGO, una serie que apunta directamente a jugadores, coleccionistas y entusiastas que buscan rendimiento de primer nivel sin renunciar al apartado estético. El nombre no es casual, ya que SHUGO significa «guardián» en japonés, y toda la propuesta gira en torno a esa idea de los antiguos guerreros que velaban por el reino. En palabras de la propia marca, el guardián de tu equipo, una memoria concebida tanto para soportar sesiones intensas de gaming y overclocking como para convertirse en una pieza de exhibición dentro del equipo.

Lo que distingue a SHUGO de cualquier otro kit del mercado es su carácter de edición limitada. No es una memoria pensada para producirse en masa ni para pasar desapercibida: Corsair la lanza en tiradas reducidas con dos diseños artísticos creados por personas reales, planteando cada módulo como una obra acabada más que como un simple componente. A lo largo de este análisis veremos qué ofrece en el plano del rendimiento, hasta qué punto sus acabados están a la altura de lo que promete el fabricante y si, en conjunto, justifica su posición como propuesta de coleccionista dentro del ecosistema CORSAIR.

 

Corsair SHUGO, especificaciones técnicas

Corsair SHUGO
Capacidad 2×16 GB (32 GB)
Velocidades 6.000 MHz
Latencias 28-36-36-96
Formato UDIMM
Chips DRAM N/A
Voltaje 1.10V SPD
1.40V XMP/EXPO
Iluminación RGB
Control por software Corsair iCUE
Pines 288
XMP / EXPO Intel XMP 3.0
AMD EXPO
Intel 200S Boost
Disipador Aluminio + plástico + revestimiento interno
Colores disponibles Onyx Blade (diseño de un tatuador francés)
Sakura NOA (diseño in-house de Corsair)
Compatibilidad AMD 600 Series, AMD 800 Series, Intel 600 Series, Intel 700 Series, Intel 800 Series
Garantía De por vida
PVPR 662,99US$

En el terreno puramente técnico, las SHUGO DDR5 llegan con una configuración bastante estándar. El kit se ofrece en formato de 32 GB repartidos en dos módulos de 16 GB, acompañados además de dos módulos LEK (Light Enhancement Kit). El perfil de rendimiento se sitúa en 6000 MT/s con latencias CL28 y un voltaje de 1,4 V, una combinación bastante estándar pero que apuesta por ICs DDR5 seleccionados y clasificados a mano para garantizar consistencia a alta frecuencia y margen de overclocking. Sobre el papel, es una propuesta orientada al jugador competitivo y al entusiasta que busca latencias ajustadas más que cifras de frecuencia desorbitadas.

En cuanto a la compatibilidad, CORSAIR ha cubierto ambos ecosistemas mediante perfiles de memoria duales. Encontramos soporte para AMD EXPO e Intel XMP, además de compatibilidad con Intel 200S Boost, lo que permite seleccionar de forma sencilla la configuración optimizada según la plataforma sobre la que se monte el kit. Esta doble certificación es un punto a favor, ya que evita tener que afinar manualmente los ajustes y facilita exprimir el rendimiento tanto en placas AMD como Intel desde el primer arranque.

Conviene detenerse en los módulos LEK, porque son uno de los aspectos más particulares de este kit y merecen una aclaración importante. Estos módulos están pensados para rellenar los slots DDR5 vacíos y completar la estética del montaje, incorporando 11 LEDs RGB direccionables individualmente cada uno. Ahora bien, hay que tener muy presente que los módulos LEK no contienen memoria DRAM: su función es exclusivamente decorativa. Es decir, el kit aporta 32 GB reales de capacidad operativa, mientras que los LEK suman únicamente iluminación y simetría visual al conjunto.

En cuanto a dimensiones, los módulos SHUGO alcanzan una altura de 51 mm, situándose entre los 57 mm del DOMINATOR TITANIUM y los 44,9 mm de la serie VENGEANCE, un dato relevante a la hora de comprobar la compatibilidad con disipadores de CPU de gran tamaño.

 

Un diseño especial y limitado

Si hay un apartado donde SHUGO concentra toda su personalidad, ese es sin duda el del diseño. Los disipadores están fabricados en aluminio e impresos mediante tecnología de impresión UV, que ofrece un acabado de alta resolución y muy limpio, mientras que la barra superior recurre a impresión por tampografía (pad printing).

A esto se suma la tecnología estrella de la serie: un sistema de microperforado (micro-drilling) con patente pendiente que emite efectos de iluminación RGB a través de pequeños patrones de orificios. La gracia está en cómo se integran esos micro-orificios con el arte impreso, de modo que la luz no se limita a una franja superior sino que pasa a formar parte de la propia ilustración.

Corsair SHUGO ejemplo

CORSAIR insiste en que los dos diseños disponibles han sido creados por personas reales, y esa es precisamente la idea sobre la que se construye el valor de coleccionista de la serie. Por un lado tenemos ONYX BLADE, una colaboración con el estudio de tatuaje francés Phuki Ink Tattoo, con una estética de guerrero samurái en blanco, negro y acentos en rojo.

Por otro, SAKURA NOA, un diseño interno de CORSAIR de aire más sereno protagonizado por una figura femenina, flores de cerezo y tonos rosados. Ambos diseños cuentan con LEDs RGB direccionables individualmente y soporte completo para iCUE (a partir de la versión v5.34.66), que reconoce cada artwork y permite controlar la iluminación de forma sincronizada con el resto del ecosistema CORSAIR, además de monitorizar temperatura, voltaje y frecuencia en tiempo real. En conjunto, es una apuesta estética que entiende el módulo de memoria no como una pieza oculta, sino como un elemento protagonista del montaje.

Están disponibles por tiempo limitado en la web de Corsair por 662,99US$.

 

Unboxing y análisis externo

En lugar de venir en un embalaje reducido, las Corsair SHUGO vienen dentro de una gran caja de cartón negro adornada con el logo de Corsair. Por fuera, es una cubierta de cartón blando que se debe retirar, y por dentro tenemos otra caja, ya de cartón duro y color negro, adornada con el logo de la marca de nuevo.

Al abrir la caja, nos encontramos con un montón de cosas:

  • Un rollo de «pergamino» encordado.
  • La caja de las memorias.
  • Una alfombrilla de diseño exclusivo tamaño extended.
  • Un SSD de 2 TB con diseño exclusivo.

Un matiz a partir de aquí: Corsair nos ha enviado un paquete de prensa con varios productos de la misma temática, pero el SSD y la alfombrilla no se incluyen si compras las memorias de forma normal. Lógico, porque ya solo el SSD cuesta 995 dólares…

Corsair SHUGO

La nota encordada nos indica básicamente que estamos ante una edición de coleccionista, con memorias escogidas a mano y listas para dar y durar lo máximo.

La alfombrilla, de tamaño extended (900 x 400 x 3 mm) es de color negro y con el mismo diseño que las memorias escogidas, las Onyx Blade.

El SSD externo es básicamente un Corsair EX400U de 2 TB, con interfaz USB-C y el diseño Onyx Blade.

La caja que alberga las memorias es de cartón duro, y en la parte exterior ya nos está mostrando el diseño Onyx Blade que es el que Corsair nos ha enviado para analizar.

Igual que el embalaje exterior, tiene un cartón duro bajo el cartón blando, también con un diseño personalizado.

Corsair SHUGO

La caja se abre retirando la parte superior, y nos da acceso a un cartoncito que muestra los dos diseños de la colección por un lado, y el mismo texto que vimos en el pergamino por el otro. Justo debajo, tenemos el habitual panfleto que la Comunidad Económica Europea obliga a adjuntar y que nadie se lee.

Corsair SHUGO

Bajo esto, tenemos una estructura de cartón en dos pisos que alberga, en cada uno, dos blísters de plástico, cada uno con un módulo de memoria o LEK.

Corsair SHUGO

Si no te fijas en los zócalos de conexión, estéticamente no hay diferencia entre los módulos de RAM reales y los LEK.

Corsair SHUGO

Pero si te fijas en esto, la diferencia es evidente, claro.

Corsair SHUGO

El diseño Onyx Blade ha sido creado por el estudio de tatuaje francés Phuki Ink Tattooy nos muestra una especie de demonio samurái en blanco y negro con acentos en rojo. Y ojo a esto, porque como os contamos antes, cuando las RAM estén encendidas hay algunas partes de el arte que se ilumina también.

Corsair SHUGO

En la siguiente galería, podéis ver el diseño un poco más de cerca.

La cara opuesta es igual, con la salvedad de que aquí encontramos la habitual etiqueta identificativa.

Corsair SHUGO

Son unas RAM que levantan 51 mm de altura, de tamaño medio-alto, así que ojo con los disipadores por aire que vayáis a utilizar.

Corsair SHUGO

En la zona superior, el efecto de las «nubes» del fondo del samurai se extiende y se fusiona con el nombre de Corsair en el centro. Una vez iluminado esto quedará genial, ya lo veréis.

Corsair SHUGO

Aquí podéis ver los cuatro módulos juntos.

Corsair SHUGO

Y aquí la única diferencia estética, los pines.

Probando las Corsair SHUGO

La instalación no tiene misterio alguno, así que básicamente os vamos a enseñar qué tal quedan puestas. En nuestro caso hemos utilizado una placa base ASUS ROG Z890 APEX, que solo tiene dos zócalos de memoria, por lo que prescindimos de los dos módulos LEK.

Con el sistema encendido, la iluminación destaca muchísimo. Fijaos además cómo el rojo se extiende a la espada y a las líneas que salen de los ojos del samurái.

De fábrica, la iluminación viene configurada en color rojo, pero por supuesto con iCUE podéis adecuarla a vuestro gusto y hacer que coincida con el resto del ecosistema RGB de vuestro PC.

 

Overclock

Para probar estas memorias hemos utilizado el banco de pruebas habitual:

  • Intel Core Ultra 9 285K
  • Corsair Nautilus 360 RS ARGB
  • ASUS ROG Maximus Z890 APEX
  • TeamGroup Cardea A440 Pro 2 TB PCIe 4.0
  • Corsair Obsidian 4000D Airflow
  • Corsair RM1000x Swift
  • ASRock Radeon RX 9070 GRE Steel Legend

El sistema operativo utilizado ha sido Windows 11 Pro x64.

Cuando tenemos entre manos unas memorias RAM elegidas y probadas a mano, podemos estar seguros de que tendrán una capacidad de Overclock bastante buena, y en el caso de las Corsair SHUGO que nos han llegado ha sido así sin lugar a dudas, pues hemos logrado subirlas desde los 6.000 MHz de base con el perfil XMP hasta 8.400 MHz sin ni siquiera tener que tocar el voltaje.

Captura de CPU-Z

Desde luego, conseguir 8.400 MHz estables y sin contratiempos (y a la primera) con unas RAM que de fábrica son a 6.000 Mhz es una verdadera pasada.

 

El software: Corsair iCUE

Para que el software de Corsair detecte las memorias necesitarás tener la última versión instalada, o al menos la v5.34.66 en adelante. Si lo tienes, nada más abrir el software ya te aparecerán las memorias y, de hecho, detecta el modelo concreto que son (Onyx Blade en este caso).

Corsair iCUE

El primer apartado, instalación de DIMM, sirve simplemente para identificar físicamente qué módulo es cada cual.

Corsair iCUE

En efectos de iluminación tenemos lo de siempre, podemos configurar un montón de efectos que vienen predefinidos o podemos configurar los 11 LED individuales de cada módulo como queramos. Ojo porque del color de estos LED dependerá el color en el que se iluminará la espada y la línea de los ojos del diseño del Samurái.

Corsair iCUE

En el apartado refrigeración podemos como siempre monitorizar la temperatura y los voltajes, así como el consumo de las memorias.

Corsair iCUE

Y en el apartado alertas, lo que podemos hacer es configurar acciones si la temperatura sube de un rango que podemos configurar, como por ejemplo hacer que el PC se apague si las memorias suben de 80ºC.

Corsair iCUE

 

Pruebas de rendimiento

Comencemos por fin con las pruebas de rendimiento, y lo primero es como siempre Aida64. Hay que decir que para las pruebas hemos aprovechado y hemos dejado las memorias configuradas a 8.400 MHz. Ya que estamos, ¿por qué no? Es algo que cualquier usuario puede hacer sin problema.

Prueba Aida64

El rendimiento en este benchmark es astronómico, solo un poquito por debajo de lo que consiguen memorias DDR5 CUDIMM a 8.400 MHz normales.

Pasemos ahora a SuperPi, que como sabéis obliga a la CPU a calcular 32 millones de decimales del número Pi y almacenarlos en memoria, en una tarea que es extremadamente intensiva tanto para el procesador como para la RAM.

Super Pi

Curiosamente, como las latencias de estas RAM son bastante bajas, el resultado en Super Pi ha sido mejor que el que obtuvimos, por ejemplo, con las Corsair Vengeance RGB DDR5 CUDIMM a 8.400 MHz.

De todos modos, vamos a ver qué pasa con WPrime, que es como Super Pi pero con otro algoritmo y además paraleliza la tarea en 4 núcleos a la vez, lo que nos permite tener unos tiempos mucho más bajos y así, además de 32 millones, calcular 1024 millones de decimales.

Prueba WPrime

El resultado es astronómico, y si no me equivoco es el nuevo récord de tiempo para la prueba de 1024, hasta ahora ostentada por las RAM CUDIMM mencionadas antes que lo hizo en 264 segundos.

Pasamos a una prueba de renderizado de escenas 3D con Cinebench, que también le mete mucha caña a la RAM.

Prueba Cinebench

Pues mirad, en comparación con las otras RAM a 8.400 Mhz que obtuvieron 2433 puntos en multihilo y 124 puntos en mono hilo, la mejoría es muy pero que muy notable. Lo que hace una latencia baja, ¿verdad?

Continuemos con la prueba 3DMark CPU Profile, donde de nuevo se mide el rendimiento de la CPU en distintos escenarios (o más bien con distinto número de hilos utilizados) y que también es intensivo para la RAM.

3DMark CPU Profile

De nuevo, el resultado mejora notablemente lo obtenido con unas RAM CUDIMM a 8.400 Mhz nativos… (y sí, olvidé actualizar el bench a la última versión, pero el resultado no iba a cambiar nada en CPU Profile).

Para terminar, una prueba en Blender.

Prueba en Blender

Aquí de nuevo podemos ver una leve mejoría, pues las Vengeance CUDIMM obtuvieron 265, 178 y 129 puntos respectivamente en las tres pruebas de Blender. Curiosamente, hacerle un poco de OC a estas SHUGO de Corsair nos ha dado un resultado extraordinario.

 

Conclusión y veredicto

Siendo completamente honestos, no está la cosa ahora mismo para comprar memoria RAM, con los precios totalmente desbocados. Pero si necesitas un buen kit de RAM y además eres de los que les gusta tener un PC estéticamente bonito o si simplemente eres un coleccionista, entonces deberías sin lugar a dudas valorar estas Corsair SHUGO porque lo tienen todo: son preciosas, son exclusivas, y encima tienen un rendimiento fuera de toda duda. ¿Qué más se les puede pedir?

Corsair SHUGO

Claro, se les puede pedir que tengan un precio más bajo, cómo no. Pero oye, teniendo en cuenta que hoy en día cualquier kit de 32 GB de RAM ya cuesta sobre los 400 dólars y que estas SHUGO tienen una calidad impecable y son exclusivas, tampoco es que el «extra» de inversión sea nada descabellado.

Por todo ello, debemos otorgar a estas Corsair SHUGO nuestro galardón de Platino, así como nuestra recomendación por su extraordinario rendimiento y su cautivador diseño.

 

Capacidad 2×16 GB
Compatibilidad RGB Corsair iCUE
Control digital iluminación
Control digital temperatura
Latencia CL28
Perfil AMP EXPO
Perfil XMP Sí + Intel 200S Boost
Lo mejor
  • Diseño exclusivo
  • Packaging de lujo con alfombrilla y SSD
  • El diseño es precioso
  • Excelente rendimiento
  • Extraordinaria capacidad de overclock
Lo peor
  • Muy caras (662.99US$)

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