Las tarjetas gráficas de nuevas generaciones tienen una gran cantidad de cambios que supuestamente permiten conseguir un rendimiento superior, pero todo esto se ve limitado cuando nos damos cuenta de que los modelos de menor gama siguen utilizando el mismo estándar de 8 GB de VRAM incluso cuando no es suficiente para manejar la mayoría de aplicaciones o juegos que se lanzan actualmente.
Uno de los mayores problemas que encontramos dentro de un ordenador son las limitaciones que tienen ciertos componentes orientados supuestamente a usuarios que tienen un presupuesto bajo, una gran parte del hardware que se lanza para personas que buscan tener un ordenador para jugar o trabajar con aplicaciones exigentes sin tener que gastar 2000US$ muchas veces no cumple con su función más básica. El software evoluciona junto con las capacidades del hardware, si a esto le sumamos ciertos aspectos como una mala optimización (similar a lo que podemos encontrar en muchos de los videojuegos lanzados) podemos observar ciertos componentes que se quedan muy atrás, como es el caso de las gráficas de gama media, pero no por la potencia que ofrecen sino por otra característica clave, la VRAM.

No, 8 GB de VRAM no son suficientes en las nuevas generaciones
Con el lanzamiento de las tarjetas gráficas de gama media como son la RTX 5060 Ti y la RX 9060 XT podemos ver que los planes tanto de NVIDIA como de AMD son seguir ofreciendo las mismas especificaciones que hasta ahora, seguimos viendo los mismos estándares de VRAM que hace cuatro años incluso cuando en este plazo de tiempo han cambiado mucho las especificaciones del software. El problema que tiene la VRAM actualmente es el mismo con el que nos encontrábamos hace años con la RAM tradicional, el salto que ha dado en gaming este componente en los últimos 10 años está en pasar de 4 GB a 8 GB y luego aumentarlo hasta los 16 GB e incluso 32 GB.
Pero con las tarjetas gráficas podemos ver que las compañías siguen estancadas en lanzar dos variantes de ciertos modelos como hicieron con la RTX 4060 Ti que venía en 8 y 16 GB, algo que otra vez ha vuelto a pasar con los modelos pertenecientes a las RTX 50, la diferencia que tienen de rendimiento ambos modelos no es tan grande pero hay ocasiones en las que una funcionará y la otra simplemente no lo hará. La diferencia que hay de precio entre ambos modelos es de 50US$ aproximadamente, una inversión que muchas personas no notarían en caso de elegir el modelo de 16 GB, pero que sí podrían lamentar al elegir el de 8 GB.

Como bien hemos dicho la VRAM de una gráfica funciona igual que la RAM de un ordenador, cuando se llena la aplicación directamente deja de funcionar como debería, puede crashear o ir funcionar más lenta, pero en cualquier caso lo que importa es que no ofrece las características que debería teniendo en cuenta que estos modelos superan fácilmente los 400US$. Invertir esta cantidad de dinero en un componente de nueva generación que no tiene las capacidades para soportar realmente los lanzamientos de la misma obviamente resulta extraño, probablemente muchas personas piensan que para jugar a 1080p con los gráficos en bajo es suficiente, pero los juegos y aplicaciones cada vez son más exigentes.
El problema que tienen estas gráficas es el futuro tan incierto que tienen, no sabemos si dentro de un par de años las necesidades de VRAM de ciertas aplicaciones (o incluso del sistema operativo) van a ser más altas, esto implica que si ya de normal 8 GB se quedan cortos al ejecutar un único programa, más adelante será incluso peor.
