La guerra del streaming sigue en pleno apogeo, y una de las mayores plataformas del mundo se plantea dar un giro radical a su estrategia tradicional. Netflix estaría valorando incorporar canales de emisión continua y ofrecer paquetes con otros servicios de streaming para que los usuarios pasen más tiempo viendo contenido y menos decidiendo qué reproducir: aunque aún no hay planes concretos, esta maniobra podría otorgarle una ventaja significativa con respecto a sus principales competidoras.
Netflix quiere recuperar una de las grandes virtudes de la televisión tradicional
La competencia entre las grandes plataformas de streaming y vídeo bajo demanda atraviesa uno de sus momentos más intensos. Tras años centrando sus esfuerzos en aumentar su número de suscriptores, gigantes como Netflix, Disney+, Amazon Prime Video o HBO Max buscan ahora incrementar el tiempo que los usuarios pasan dentro de sus aplicaciones. En este nuevo escenario, la llamada “fatiga de elección” —esa molesta sensación de pasar varios minutos hojeando el catálogo sin decidir qué ver— se ha convertido en uno de los grandes desafíos para el sector.

Según informa TheWrap, Netflix estaría estudiando internamente la posibilidad de introducir canales de emisión continua dedicados a distintos géneros, franquicias o tipos de contenido, de forma que el usuario pueda simplemente entrar y comenzar a ver lo que esté emitiéndose en ese momento. Además, la compañía de Ted Sarandos también estaría valorando ofrecer paquetes junto con otras plataformas de streaming, permitiendo contratar servicios de terceros desde la propia aplicación. Por el momento no existe una confirmación oficial ni una fecha para la posible implementación de estas funciones, por lo que todo apunta a que se trata de una iniciativa aún en fase de estudio.
De materializarse, el movimiento supondría un cambio de filosofía radical para Netflix. Aunque el consumo de vídeo bajo demanda —respaldado tanto por producciones propias como por contenido licenciado— seguiría siendo el eje central de la plataforma, la incorporación de canales lineales la acercaría a modelos que ya exploran servicios como las plataformas FAST, mientras que la integración de suscripciones de terceros seguiría un camino similar al de Amazon Prime Video o Apple TV. En la práctica, Netflix pasaría de ser un simple servicio de streaming a aspirar a convertirse en un auténtico centro desde el que consumir y gestionar buena parte del entretenimiento digital.

Si finamente la compañía da este paso decisivo, supondría uno de los cambios más importantes en toda su historia. A lo largo de más de una década, Netflix lideró la revolución que enterró a buena parte del modelo tradicional de televisión; ahora, paradójicamente, podría recuperar algunas de sus ideas más exitosas para seguir reforzando su posición en un mercado mucho más competitivo que cuando comenzó la guerra del streaming.
